Mi primer viaje a Puente Nacional Santander

Este fin de semana después de una decisión espontánea, visité por primera vez Puente Nacional en Santander.

Hay algo que me emociona más que solo viajar en sí y eso es viajar espontáneamente…

Creo que hay cierta magia en despertarse en un sitio con la incertidumbre de qué será de ese día. Después ver cómo la vida hace su trabajo y terminar en otro lugar que ni siquiera cruzó por tu cabeza. No sé ustedes pero para mí eso es magia.

No dejen que los engañe. Yo amo planear, ajustar itinerarios, mirar qué lugares hay, cuánto tiempo toma llegar, el clima, todo eso. Pero también amo dejarme sorprender. La vida es sobre equilibrios supongo.

Puente Nacional

Hace un par de semanas estaba con mi familia en algún lugar cerca de Bogotá. Desayunando y escuchando a los pájaros cantar. Cuando de repente se me ocurrió que quería visitar un lugar nuevo ese día. Y soy tan afortunada que a mi familia les pareció una buena idea. Así que luego de arreglarnos, nos montamos en el carro y aproximadamente 1 hora después estábamos llegando a Puente Nacional.

Si nunca habían escuchado de este lugar, Puente Nacional es un pequeño pueblo en el departamento de Santander-Colombia. La zona es famosa por la producción de dulces de Guayaba que aquí llamamos bocadillo. Es muy probable que si alguna vez han viajado de Bogotá a Bucaramanga por la vía de Chinquinquirá hayan escuchado de este pueblo en el camino. Al menos así fue que yo supe de su existencia hace muchos años pero nunca antes había tenido la oportunidad de visitarlo.

Como la mayoría de pueblos de Colombia el parque principal está rodeado por restaurantes, tiendas y por supuesto por la Iglesia. En este caso debo decir que es muy bonita, me recuerda un poco a otras que he visto en otros pueblos pero aun así la de aquí tiene algo especial. El parque es muy bonito también, limpio, bien cuidado y con árboles enormes que me encantan.

Qué hacer en Puente Nacional

Sin lugar a dudas ésta calle fue mi cosa favorita del lugar, es tan colorida e inesperada que se ganó un puesto en mi lista de calles bonitas.

Si alguna vez pasan por aquí o tienen la oportunidad de visitar, no duden en hacerlo. No es mucho lo que hay por hacer más que caminar, comer algo, tomar un helado en el parque y relajarse pero me parece que vale la pena para ir un día y conocer. Ah y no crean por mi chaqueta que hacía frío, todo lo contrario, el clima es caluroso pero no insoportable lo cual es perfecto.

Follow:
Share: